6 de diciembre de 2013

10 personajes de ficción que merecerían haber muerto

10 personajes de ficción que merecerían haber muerto
MONTAJE EP

Por David Gallardo

Hace unos días proponíamos una primera entrega de personajes de ficción que bien podrían haber terminado su quimérica vida con un aparatoso fallecimiento. Tras un pertinente período de reflexión y luto, nos vemos de nuevo --a pesar de las furibundas críticas-- con ganas de apretar el botón rojo y engordar la lista con otra decena de desoladoras defunciones.

Los elegidos en primera ronda para tan fatídico como inventado final fueron algunos como Phoebe Buffay, Ted Mosby, Mitch Buchannon, Joey Gladstone o el mismísimo Correcaminos. Tan icónicos que para el espectador resulta incluso difícil asumir su pérdida y trazar una línea claramente roja entre realidad y ficción.

Por esto último precisamente, para volver a llevar al extremo al lector, hemos decidido proponer un segundo fascículo plagado de personajes de ficción que bien podrían encontrar en la muerte el sentido poético último de sus devenires, siempre sujetos a los deseos de unos guionistas demasiado complacientes y con miedo a la reacción del espectador. Algo de lo que nosotros carecemos:

TEMPLETON PECK

El Equipo A fue y siempre será un cuarteto, pero uno de sus miembros bien podría haber terminado en el otro barrio. Y no precisamente durante alguna de sus arriesgadas misiones, sino al caer en las garras de algún marido o novio celoso o alguna chavala despechada. Son los gajes del oficio de sex symbol que con tanto lustre interpretaron Dirk Benedict en la pequeña pantalla y Bradley Cooper en la adaptación cinematográfica.

RAJESH KOOTHRAPPALI

Kunal Nayyar interpreta en 'Big Bang' a este hindú de familia adinerada construyéndose una envidiable trayectoria como astrofísico en Estados Unidos. Su incapacidad para hablar con las mujeres salvo cuando está ebrio comienza siendo graciosa, pero rápidamente se torna desesperante, al igual que su actitud cuando el resto de sus amigos encuentra pareja y se siente abandonado. En un episodio casi es deportado por problemas de visado... ese habría sido un momento más que propicio para haberle regalado una despedida aún más sobrecogedora, pero ahí sigue, con la serie avanzando, perdido en tierra de nadie.

ALAN HARPER

Charlie Sheen era el alma y la única razón de la existencia de 'Two Men and a Half (Dos Hombres y Medio)'. Su vida (real) de excesos terminó provocando su despido. Sorprendentemente la serie ha sobrevivido a pesar de ese odioso personaje que es Alan Harper, la perfecta definición de 'pobre hombre', que con el paso de los años se ha ido convirtiendo progresivamente en un ser más y más mezquino e interesado. La parca se llevó al hermano equivocado.

JESSICA FLETCHER

Fueron en total 264 episodios resolviendo truculentos crímenes entre 1984 y 1996. Tras tanto derroche de astuta perspicacia (demasiado sabionda y listilla, dirán algunos), no hay mayor acto de justicia poética que terminar dejando el mundo de los vivos siendo protagonista del más oscuro de los fatídicos misterios. Pero los guionistas ni se atrevieron durante la serie, ni en ninguno de los telefilmes posteriores. Eso se llama canguelo.

PATRICIA FERNÁNDEZ 'LA PELITEÑIDA'

El mayor error de los trabajadores de EcoModa fue menospreciar e infravalorar a Beatriz Aurora Pinzón Solano, 'Betty La Fea'. De la misma manera, tampoco debemos subestimar el tirón de  posiblemente la telenovela más exitosa de la historia, que sin duda marcó a todos sus participantes. Como a Lorna Paz, actriz encargada de encarnar a 'La Peliteñida', la secretaria agraciada físicamente que gasta demasiadas energías en atacar a la pobre Betty. Uno de esos personajes que con gusto se eliminan para siempre.

DANA BRODY

Aunque en un primer momento la hija del sargento Brody aporta algo a la seguridad nacional de Estados Unidos, lo cierto es que con el paso del tiempo se convierte en un personaje cuyas relaciones con jóvenes balas perdidas no tienen relevancia para la trama principal. Más una distracción que otra cosa, podría hacer su contribución final a esta exitosa ficción dejando un bonito cadáver.

JUAN CUESTA

El presidente de esta nuestra comunidad en 'Aquí no hay quien viva' es un buen tipo empeñado en cumplir con la legalidad vigente y que hace lo posible para que todos los vecinos del edificio de la calle Desengaño convivan en felicidad y armonía. Tal vez por eso termina resultado pesado para el resto, que le convierte en el blanco fácil de sus iras y enfados. Le echarían de menos durante un rato, pero después seguirían a lo suyo, egoístas como siempre, ruines como buenos vecinos.

BREE HODGE / VAN DE KAMP

El intoxicado ambiente que se respira en 'Aquí no hay quien viva' se queda en un juego de niños con las envidias, celos y cuchilladas que acontecen en Wisteria Lane, protagonizadas por un grupo de 'Mujeres Desesperadas' con caracteres profundamente marcados y definidos. De entre todas ellas, Bree (con diferentes apellidos por sus varios matrimonios) es la más desquiciante debido a su rectitud y obsesión por las apariencias y el qué dirán. Sus problemas para disfrutar de la vida no terminan de gustarnos.

VIVIAN BANKS

La tía Vivian ejercía un necesario equilibrio en las delirantes relaciones entre Phil, Will, Carlton, Hilary y Ashley. Pero la actriz Janet Hubert-Whitten desapareció de la serie siendo sustituida por Daphne Maxwell Reid sin que nadie se molestara en dar una explicación. El personaje perdió parte de su fuerza progresivamente ante los lógicos problemas de adaptación de una decisión tan descaradamente extrema. Un trágico final habría sido más efectista, sensato y justo.

WALKER TEXAS RANGER

No, no es inmortal. Puede que sea el tipo más duro que haya pisado la faz de la tierra, pero es que justo por eso merece un final a la altura de su pétrea leyenda. Una muerte magnífica, fastuosa, pomposa, majestuosa, grandiosa, opulenta, espléndida. Al espectador hay que ponerle de rodillas anegado en un mar de lágrimas. Ese sí sería Chuck Norris.