5 de septiembre de 2013

Belle & Sebastian: "Si desaparecemos la historia del pop no se derrumba"

Belle & Sebastian: "Si desaparecemos la historia del pop no se derrumba"
STEVEN DEWALL

Belle and Sebastian, la banda escocesa que tomó su nombre prestado de una serie francesa para niños que narraba la historia de un joven y su perro, no se cansa de defender ante el escenario los detalles brillantes y estéticamente impecables que contienen sus ocho discos hasta la fecha.

   En el fondo del baúl, y posiblemente enterradas bajo discos como 'Tigermilk', 'The boy with the arab strap' o 'The life pursuit', se esconden muchas canciones que nunca vieron la luz. Por ello, tras una larga gira que ha llevado a la banda por todo el continente europeo, acaban de publicar 'The third eye centre', una recopilación de rarezas y caras B que se convertirá en la continuación de 'Write about love' (2010).

   Chris Geddes, teclista de la banda, ha hablado con CulturaOcio.com sobre este nuevo disco y las sorpresas que contiene. Ha rememorado viejos tiempos y nos ha contado lo mucho que echa de menos a Isobel Campbell y Stuart David, quienes abandonaron Belle and Sebastian hace más de diez años.

- Habéis salido de gira sin ningún disco en el bolsillo. ¿Estáis pensando en un nuevo trabajo?

Hemos hecho una pequeña pausa estos últimos dos años mientras Stuart grababa la película 'God help the girl'. Decidimos que esta vez íbamos a dar conciertos antes de trabajar en un nuevo disco, y afortunadamente mantenemos el buen ambiente que hemos conseguido en los últimos directos.

- Hoy nadie duda de lo importante que es vuestra música. ¿Cuándo tuvisteis esa sensación por primera vez?

Si nos sacas de la historia de la música pop, realmente ésta no se derrumba. Stuart es un gran escritor y hemos sacado discos estupendos, pero no creo que realmente hayamos innovado. El patrón de la mayoría de lo que hemos hecho se encuentra en décadas previas así que si algunas bandas se han inspirado en nosotros, nosotros habremos imitado canciones antiguas.

- Grupos como Teenage Fanclub, The Vaselines y Orange Juice demuestran que Glasgow, la ciudad de la que procedéis, ha tenido algo que ver en vuestra música.

Sí, la generación previa de bandas que existió en Glasgow antes de nuestra banda fue realmente importante para nosotros. De hecho, fue uno de los motivos por los que me trasladé a la ciudad cuando era estudiante.

- ¿Qué sorpresas guarda 'The third eye centre', el disco que acaba de publicarse?

Remixes realizados por Richard X y The Avalanches, algunas de las mejores canciones pop de Stuart que por alguna razón no se incluyeron nunca en ningún disco, experimentos con jazz y ska y la épica 'Your Cover's Blown'" son algunas de las sorpresas.

- ¿Son los años 60 y la 'nouvelle vague' aún importantes para vosotros, tanto en música como en estética?

Los 60 nunca envejecerán para mí. Aún amo esa era en términos de producción musical, estilo, cine y cultura. Eso no significa que no viva en el presente: uso un ordenador todo el tiempo, tanto para la música como para los asuntos cotidianos.

- Supongo que la pérdida de Isobel Campbell y Stuart David aún se siente. ¿Fue duro el momento en el que os comunicaron su decisión?

Estaba muy próximo a ambos y sentí que fue una pena que la banda no fuera capaz de incorporar todo lo que querían hacer, pero al final probablemente se fueron por razones personales y no musicales. En el reciente documental que 'Pithchfork' hizo se comprueba lo importante que fueron en los primeros años del grupo. Pero también entonces las cosas eran complicadas, y ahora no lo son.

-¿Han cambiado vuestros conciertos de la misma manera que lo habéis hecho vosotros? ¿Qué es importante para vosotros hoy que no lo fue al principio?

La formación que tenemos ahora en nuestros directos es la mejor que hemos tenido nunca, con nuestro amigo Dave McGowan, de Teenage Fanclub, que toca el bajo, la guitarra y os teclados con nosotros, y nuestra cellista Sarah Willson. Stuart, por su parte, mejorar más cada vez como líder y se las arregla para tener algo sorprendente cada noche.