25 de febrero de 2017

Juanjo Giménez, nominado al Oscar con Timecode: "Después de ver La ley de la calle supe que quería ser cineasta"

Juanjo Giménez, nominado al Oscar con Timecode: "Después de ver La ley de la calle supe que quería ser cineasta"
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LOS ÁNGELES, 25 Feb. (CulturaOcio - Raquel Laguna) -

Ya ha comenzado la cuenta atrás. Faltan horas para la entrega de los Oscar y el director español Juanjo Giménez Peña no se muestra nervioso en absoluto. Su cortometraje Timecode competirá por la preciada estatuilla en la categoría de Mejor Corto de Acción. Se verá las caras con Ennemis intérviurs, de Sélim Azzazi; La fémme et le TGV, de Timo Von Gunten; Sing, de Kristof Deák, y Silent nights, de Aske Bang.

En esta entrevista concedida a Europa Press en Los Ángeles, el realizador catalán nos habla de cómo surgió la historia de Timecode, un corto que le ha dado grandes satisfacciones. Entre los galardones que ya ha conseguido el cortometraje cabe destacar el Premio Goya y la Palma de Oro del Festival de Cannes.

Giménez Peña se convierte así en el sexto español en aspirar al Oscar en la categoría de cortometrajes después de Juan Carlos Frensadillo, Nacho Vigalondo, Borja Coebaga, Javier Fesser y Esteban Crespo.

Asistir a una gala de los Oscar tiene que imponer. ¿Hay nervios?

No, no. Soy una persona que difícilmente se pone nerviosa. El corto ya ha pasado por muchas ceremonias. Los Oscar pueden imponer, pero al final te acostumbras un poco a vivir momentos así, aunque no es fácil, porque esto es algo excepcional.

¿Se imaginaba semejante éxito?

Evidentemente que no. Creo que ningún cineasta, mientras hace una película, se imagina cosas así. Lo que haces es poner todo tu empeño y esfuerzo en hacer que la película sea lo mejor posible o que todo el talento de tus colaboradores brille lo más posible, pero nadie piensa que algo así puede suceder. Otro tema es que en algún momento pienses "qué pasaría si estuviese nominado", y que luego lo vivas y disfrutes cada momento. Pero creo que nadie pensaba algo así, yo el primero.

¿A quién dedicará el Oscar si gana?

Todavía no he pensado lo que voy a decir y creo que hasta el último día no lo tendré claro.

¿Con quién va a ir a la gala?

Voy a ir con mi mujer, que estará a mi lado, y también con los dos coproductores del corto, Daniel Villanueva y Arturo Méndiz, que son los socios de la escuela de cine donde se gestó el proyecto antes de hacerlo.

¿De dónde surge la idea de Timecode?

Hay varias ideas mezcladas. Una surge de mi experiencia personal cuando trabajaba en una multinacional y alguien descubrió un pequeño secreto que yo tenía. Durante el trabajo escribía y alguien accedió a esos textos, a mi secreto. Por otro lado, quería hacer algo con danza. Me gusta mucho la danza como espectador, no tengo ni idea de bailar (risas), pero sí que me gusta mucho. Quería probar con la danza y la mezcla de estas dos ideas han dado paso a la película.

¿Qué fue lo más difícil a la hora de hacer este corto?

Fue muy fácil. Creo que es el rodaje más sencillo que he tenido nunca. Fueron dos días y la verdad es que todo funcionó prácticamente rodado. Los actores, que son bailarines, me pusieron las cosas super fáciles. Los colaboradores de mi equipo llevan conmigo mucho tiempo Lo más complicado fue la posproducción, que duró ocho meses. Es un corto de bajo presupuesto y la posproducción era muy laboriosa.

Sus alumnos de la Escuela de Cine de Reus estarán emocionados.

La verdad es que sí. Llevan meses viendo el recorrido del corto y disfrutando. Todos están encantados, claro. Ni ellos ni nadie pensaban que íba a pasar algo así.

Con Timecode ya van nueve cortometrajes...

Sí. Como me gusta hacer cortos, he aparecido en los medios como que soy un defensor del corto. Es cierto y no lo niego. Pero ahora también quiero decir bien alto que me gusta hacer largometrajes, me gusta hacer películas y quizás hasta series de televisión. Cualquier cosa que se haga con una cámara y un micro... No me ciscunscribo a hacer solo cortometrajes. Como los defiendo, parece que solo me quiero centrar en hacer cortos. No es verdad. Uno de mis próximos proyectos es un largometraje.

¿Me puede adelantar algo?

Esta vez queremos darle un toque cómico y de ciencia ficción... Hasta ahí puedo contar.

¿Recuerda la película que marcó su infancia?

Sí, hay dos. La que más marcó mi infancia fue Planeta Sangriento, de Curtis Harrington, porque me dio mucho miedo y estaba comiendo un bocadillo con tomate... Desde entonces no puedo probar el tomate (risas). Es la película que más me ha afectado en la vida y me impactó mucho. Cuando era adolescente me encantó Rumble Fish, de Francis Ford Coppola. Después de verla en el cine, decidí que quería ser cineasta.