23 de marzo de 2016

Joseph Fiennes, protagonista de Resucitado: "Todavía no sé en qué creer"

Joseph Fiennes, protagonista de Resucitado: "Todavía no sé en qué creer"
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LOS ÁNGELES, 23 Mar. (Raquel Laguna - CulturaOcio) -

El actor Joseph Fiennes protagoniza Resucitado, épica historia bíblica de la Resurrección contada a través de la mirada de un no creyente. La cinta, dirigida por Kevin Reynolds, se estrena en España este miércoles.

CulturaOcio.com entrevistó al actor en Los Ángeles. En Resucitado, Joseph Fiennes es Clavio, un tribuno militar romano. Clavio y su ayudante Lucio (Tom Felton) tienen la misión de resolver el misterio de qué ocurrió con Jesús durante las semanas siguientes a su crucifixión, con el fin de desmentir los rumores de un Mesías resucitado y evitar así una sublevación en Jerusalén.

Fiennes interpreta a un no creyente en la película. En la vida real, el actor reconoce que todavía no sabe en qué creer. Todo es un misterio, tal y como dijo Geoffrey Rush en Shakespeare in Love.

¿Cómo describiría a Clavio, su personaje?

Es un personaje interesante. Es un hombre que está listo para el cambio. Y es un solitario, un pensador y un intelectual, tanto dentro como fuera del campo de batalla. Fue un gran reto interpretar a Clavio.

¿Cómo preparó el aspecto físico?

En realidad fui a Roma y me preparé con gladiadores de verdad. Estudié los gestos físicos de los soldados romanos, para comprender mejor cómo pensaban como individuos y, más importante todavía, como parte de una unidad.

¿Qué le atrajo de este proyecto?

Me encantó la idea de que vemos la historia de la crucifixión, resurrección y ascensión de Cristo, una historia que algunos conocen muy bien y la llevan en su corazón, y otros puede que la conozcan menos. Y verla a través de los ojos de un no creyente, un tribuno romano, fue muy emocionante para mí. Sentí que estaba leyendo una película de cine negro ambientada en los tiempos bíblicos. Resucitado habla de hacer frente a tu condición y también acerca de segundas oportunidades. Hay redención en el viaje de Clavio, quien se encuentra con el hombre a quien mató y es perdonado. Y todos sabemos lo que se siente al tomar una mala decisión, pero la idea de que podemos ser perdonados por ello es una cosa maravillosa que no tiene que ser algo religioso. Y también nos encontramos con la gran pregunta de la Fe.

¿Y qué tal es Kevin Reynolds como director?

Kevin es un veterano y alguien en quien confío al cien por cien. Me sentí muy feliz y seguro con él. Fue muy participativo desde nuestra primera conversación. Fue muy amable y creo que ambos realmente supimos desde el principio que esta película debía satisfacer el tema de la Fe, pero también queríamos que fuera un evento cinematográfico para disfrutarlo, ya seas religioso o no.

¿Cómo fue trabajar con la actriz española María Botto y con ese reparto tan internacional?

¡María es fenomenal e increíble! María trae vulnerabilidad, pureza, espiritualidad y emoción. Fue un placer trabajar con ella y con el resto del reparto internacional que hemos tenido en esta película. Tener un equipo español fue maravilloso. Y celebremos el hecho de no tener un Jesús de pelo rubio y ojos azules. El casting se sentía diverso y auténtico.

El actor Cliff Curtis, quien da vida a Jesús, optó por el silencio durante el rodaje...

Ciff no decía nada y al mismo tiempo lo decía todo. Las palabras a menudo no tienen por qué ser lo más importante, por lo que él decidió desde el principio no disipar su energía en interactuar con cualquiera fuera de cámara. Y creo que valió la pena. Sentí que nuestra falta de contacto antes de filmar ayudó a nuestra química cuando estuvimos por fin juntos en el set. El momento en que nuestros personajes se encuentran por primera vez en una roca fue también el primer momento en que estuvimos juntos, por lo que de esta manera conseguimos guardar esa energía para la cámara.

Su personaje, Clavio, es un no creyente. ¿Usted cree?

No sé en qué creer. Todavía me lo cuestiono, todavía me hago esa pregunta... Es una conversación constante, hay un diálogo interno constante. Estoy bautizado, soy católico, pero no voy a la iglesia... En la vida me rijo por normas simples. Todavía me hago muchas preguntas* Como dijo Geoffrey Rush en Shakespeare in Love, todo es un misterio. Es un misterio teológico.