15 de junio de 2013

Danny Boyle: "Lo interesante del cine es jugar con el espectador"

Danny Boyle: "Lo interesante del cine es jugar con el espectador"
EUROPA PRESS

El ritmo frenético e impactante del cineasta Danny Boyle está intacto y así lo demuestra en su nuevo filme, 'Trance', un thriller trepidante construido como si se tratara de un puzle imposible o de un rompecabezas laberíntico tejido a base de acertijos y sesiones de hipnosis.

La puesta en escena parece clara: Simon, asistente de una casa de subastas, roba junto a una banda criminal el cuadro 'Vuelo de brujas', de Francisco de Goya, cuya puja tiene lugar en el centro en el que trabaja. El perfecto diseño de este atraco se ve truncado por el golpe que recibe en la cabeza el autor del hurto: la pérdida de la memoria hace desaparecer también la posibilidad de averiguar dónde ha escondido la valiosa obra de arte.

La única solución para recuperar el millonario recuerdo perdido es recurrir a la hipnosis, un artilugio determinante en el desenlace de esta historia, en la que las sorpresas y los giros inesperados se convierten en la herramienta preferida del director.

Protagonizada por James McAvoy, Vincent Cassel y Rosario Dawson, 'Trance' mantendrá al espectador inmóvil ante un jeroglífico cronológico en el que cualquier orden sensato se convierte en un bocado prohibido para el espectador, que se convierte en un personaje más a las órdenes de las artimañas de Boyle.

En 'Culturaocio.com' hemos entrevistado al director, responsable de mitos del cine como 'Trainspotting' o '28 días después', así como de la oscarizada 'Slumdog millionaire'.

- ¿Te gusta engañar al espectador?

- Quisimos llevar al público al límite, todas mis películas han sido así. Es importante conseguir esa reacción en el público porque ese es mi reto y mi instinto. Lo que intento es llegar a la luz, pero antes ha de ser una aventura lo más peligrosa posible. Además, si vas a tomar a Goya como referencia hay que inquietar, porque somos responsables de esa inspiración que hemos escogido, no se puede tratar de forma trivial.

-¿Por qué escogiste el cuadro 'El vuelo de las brujas'?

- El personaje que está agachado representa al protagonista de esta historia: es una persona un poco ciega, sabe que hay fuerzas oscuras alrededor pero no sabe lo que ocurre. No se sabe si son caníbales, si es un sacrificio o un salvador (indica mientras sostiene una imagen del lienzo que guarda en el interior de su chaqueta). El cuadro se presta a interpretaciones personales que cambian con el tiempo.

- ¿Es especialmente significativo para ti Goya?

- Goya es fundamental y una gran referencia porque fue el primer modernista, todo el arte moderno fluye a partir de él. El pintó el interior de la mente por primera vez, fue capaz de pintar los sueños y las pesadillas que nos atormentan, mientras que el resto estaban pintando paisajes o elementos superficiales.

-Por primera vez, escoges a una mujer como heroína de tu historia.

- En ninguna de mis diez películas una mujer es el motor de la acción, a pesar de haber trabajado con grandes actrices como Tilda Swinton, Rose Byrne o Naomi Harris. Tengo dos hijas de veintitantos años que me recordaban esta laguna en mi filmografía, así que finalmente con esta película lo he conseguido.

- ¿Cómo es ella?

- Aparentemente es una profesional que se ve involucrada en una situación dominada por machos. Pero a lo largo del desarrollo de la película se convierte en un personaje que responde al género negro, a la "femme fatale". Es una reinvención de la rubia platino de Hitchcock, quien saca partido de su imagen para hacer frente a situaciones del pasado.

- ¿Es el robo una excusa para hablar de algo más?

- No es una película sobre cuadros robados, sino sobre los recuerdos robados. ¿Quién los tiene? ¿Qué ocurre cuándo los resucitas? En esta película hay un hilo muy fino que teje la vida. Si se pierde, se pierde de la identidad. No sé si saldrá una aplicación para los recuerdos, ya que hay remedios para el colesterol y la tensión arterial (bromea).

-¿Cuál es tu objetivo con este puzle?

-Lo interesante del cine es jugar con estos elementos, porque puedes encerrar durante dos horas al público y no tienen visión periférica, solo ven lo que tienen delante, ellos asumen muchas cosas, entran en el juego y si los actores lo hacen bien se lo creen.

-¿Está tu subconsciente presente en esta película?

-Yo diría que sí. Es un poco extraño, porque los protagonistas no se parecen en nada a ti y sin embargo hay una conexión emocional. No te das cuenta, pero empiezas a formar lazos y a sentir cosas. Es un proceso curioso en el cual no eres plenamente consciente, no lo analizas ni piensas en lo que significa. Sería una equivocación, sería estático cuando lo que quieres es que sea algo fluido, que salga de las entrañas.

- Tienes una peculiar forma de tratar la violencia.

- Me crié en los años 70, cuando la sexualidad, la violencia y el lado oscuro del ser humano se plasmaba en las películas. He sido testigo de cómo esto ha ido desapareciendo y siento que es una lástima. En las películas que dirijo, si hay violencia no quiero que sea como en las de hoy en día, casi de tira cómica, sino que sea genuina, que estremezca, que se convierta en algo inquietante. Es importante proteger estas historias que plasman el lado más oscuro del ser humano, si no acabaremos en Disney o Pixar o haciendo secuelas infinitas de 'Fast&Furious'.